En la práctica deportiva, tanto profesional como amateur, hay siempre situaciones que ponen al deportista o al entrenador ante decisiones que marcan su desempeño y lo acercan o lo alejan de sus objetivos. Toda decisión implica tener recursos físicos y mentales que deben ayudar a tomar la más acertada a la hora de ejecutar. Muchas veces el deportista no puede dar el 100% de su capacidad porque le suceden cosas, generalmente relacionadas con lo mental. Y ahí es donde la psicología deportiva puede aportar herramientas.
La psicología deportiva tiene como tarea ayudar al deportista a mejorar su rendimiento, haciendo hincapié en desarrollar estrategias para estar más focalizado, motivado y no claudicar ante los eventos que lo puedan frustrar. Trabajando sobre todo en el desarrollo de la fortaleza mental y la autoconfianza.
Por otro lado, debo aclarar que esta disciplina no tiene que ver con la enfermedad o con el malestar, cualquier deportista que desee mejorar sus recursos mentales puede valerse de las herramientas que propone esta rama de la psicología. Siempre se puede ayudar al atleta a estar mejor preparado para lo que sea. Si bien el psicólogo deportivo no deja de ser un agente de salud, esta rama, no solo se puede ocupar de las situaciones angustiantes o complejas para el sujeto, sino que puede ayudar a explotar al máximo el potencial psíquico del atleta.
La psicología deportiva, también trabaja sobre las lesiones y como superar ese momento que puede ser muy angustiante y desesperante. Las lesiones como todos sabemos forman parte del deporte y es fundamental tener herramientas para sobrellevar este momento. Así también el retiro y lo que esto implica. En relación a estos dos tiempos no hay que olvidar el trabajo sobre la ansiedad, un gran monstruo que puede terminar opacando a grandes.
Las lesiones deportivas deberían, dentro de lo posible, ser trabajadas de forma interdisciplinaria, para que el sujeto logre atravesar los diferentes momentos de la recuperación fortaleciéndose tanto física como mentalmente. Que todo lo que ocurra en este período sea un aporte al aprendizaje sobre sí mismo, sus capacidades, límites y potencialidades.
Otro de los ámbitos de trabajo en el que puede operar un psicólogo deportivo es en los equipos, aportando en relación a su identidad, organización y comunicación. Esto puede ayudar a que su ejecución sea la mejor, actuando con cohesión y no solamente un grupo de personas haciendo algo similar.
Como ven esta rama de la psicología abarca la vida del deportista, sus momentos y los diferentes espacios por los que transita. Gracias a trabajar sobre las diversas variables psicológicas, como por ejemplo el disfrute, la ansiedad o el miedo podrá lograrse un punto, un tiempo o una rep que lo pondrá más cerca de sus objetivos. Trabajar sobre esto es un desafío, cada victoria psíquica, tanto en la práctica como en competencia es un logro.
Lic. Carolina Visintini
- Licenciada en psicología UNC
- Formación en psiquiatría infanto juvenil en la Fundación Morra.
- Instructora de Natación – BUCOR
- Formación en psicología deportiva y alto rendimiento en la Universidad siglo 21 – FCB Universitas, Sport Innovation Hub.
- Actualmente cursando el último año de la especialidad en psicología deportiva en APDA, Bs As.

